LA ALEGRIA DE VIVIR II

Una posibilidad para recuperar la inteligencia espiritual

De los seis órganos y las seis entrañas

Por: Shi – Fu. Dr. Triana

Según la Medicina Tradicional China, la alegría de vivir consiste en que el ser humano pueda realizar cualquier propósito que se ponga ante su existencia, tomando como base que el propósito de la existencia, es que cada uno encuentre su propósito. Para ello simplemente necesitamos de un oficio, no importa cual, quizá sea, ser panadero, zapatero, médico o ingeniero. Lo más importante es que con este oficio sientas que te estás realizando y que ayudas a los demás a realizar el suyo.

Para ello, el espíritu dentro del plano de la forma, deposita su proyecto dentro de los seis órganos y las seis entrañas, los designios celestes o el mayor principio espiritual del ser humano llamado la virtud. Es la virtud la que hace grande a un ser humano. Esa capacidad de poner en acción la benevolencia, y la justicia del Bazo Páncreas, la humildad y la aceptación del Hígado, la fuerza de voluntad y bondad del Riñón, la valentía y osadía del Pulmón, la capacidad de decidir de la Vesícula Biliar; pero, sobre todo la capacidad de vivir con alegría del emperador, del Corazón, la capacidad de amar, de comprender, siendo esta la base del amor, de dar, de recibir y la compasión del maestro del Corazón o pericardio, así como la esperanza del mismo, finalmente la templanza del Triple Calentador para mantener el fuego del espíritu en un mundo enfermo y confundido entre los designios del espíritu y lo que enseña la sociedad como propósito de vida o ante esta realidad convencional.

Esta ley,  existe dentro del ser humano a través de la ley de las ocho virtudes. En este orden de ideas la medicina China ve al organismo de las seis entrañas y los seis órganos como un imperio, donde el Corazón es el emperador, el Intestino delgado el taller donde se genera la serotonina y esa alegría de vivir, el Hígado es el general que produce la planeación y la estrategia de todo el imperio, la Vesícula es la encargada de tomar las decisiones del imperio, el Riñón va estar a cargo de la voluntad o capacidad de co-creación, de hacer que el ser humano le cumpla a su conciencia, es decir ante lo que sabe que debe hacer;  la Vejiga es la batería, esta funciona, como la de un carro, para soportar la responsabilidad y hacer que el estrés no suba tanto ante la exigencia del general, el Hígado. El Pulmón lleva consigo el compromiso de hacer sentir al ser humano, o a toda alma sintiente, por ende guarda la sabiduría del recuerdo negativo o positivo, así como la depresión, de la misma manera la valía y osadía para volver a empezar, para reinventarnos. El Corazón guarda la alegría de vivir, es decir el verdadero proyecto del espíritu que a través del Pulmón le recuerda que llegó hasta este plano de la forma o físico para ser feliz, para vivir con alegría, a tener experiencias de ser novio o novia, esposo o esposa, ser padre, madre, hijo etc. Dice que vino a este plano de la forma, para vivir esta experiencia que hemos llamado vida, y que esa experiencia debemos vivirla con alegría, con amor. La estrella número ocho o punto de acupuntura como se le llama en occidente del meridiano o vía de luz del Corazón dice: El Hombre debe aprender a realizar su propósito con alegría en conformidad con el cielo y en concordancia con los hombres de una manera dulce y juiciosa.  Sin embargo un día cuando el Bazo Páncreas surgió, a este le entregaron la necesidad del Ego, trayendo con él, su hijo, el egoísmo.

El sentimiento negativo del Bazo Páncreas es el egoísmo. El egoísmo es el hijo del Ego. Este, basa su necesidad de tener la razón y el control de todo el imperio a través del análisis y la reflexión, generando el orgullo negativo y creyendo que siempre tiene la razón, por ende todas las demás opciones del imperio no son viables para él.

Cuando el egoísmo ha manchado el sentimiento positivo del Bazo Páncreas por cierta memoria de dolor. Casi siempre por falta de dulzura en la vida. El cuál es la Benevolencia y la Justicia: BENE = Bueno… VOLE = Querer… ENCIA: Acto… Es decir querer hacer actos buenos. JUSTICIA: Aprender a darle el verdadero y justo valor a las cosas así como los  sentimientos de otra alma. Cuando este sentimiento negativo o mancha no se logra cambiar a través del entrenamiento de la mente y del amor por servir y dar o ceder ante el exceso de análisis y razón, el Emperador, el corazón no puede cumplir con su función. Ser capaz de amar. Brindar amor. Ser capaz de recibir y dar.

Haciendo que esa alma se vuelva cruel, ruin, vil, jugando con los sentimientos de las otras almas. Basando su propósito en la ganancia, en acumular, generando problemas fisiológicos de azúcar como la resistencia a la insulina o diabetes, de la misma manera desencadena la necesidad de comer harinas y dulce para intentar satisfacer su necesidad sin control.

Desde allí desata unas fuerzas imposibles de controlar. Donde la inseguridad se apropia de lo espontaneo. Cuando el egoísmo ante el ceder, hace que la mente se vuelva obsesiva con su necesidad de tener el control y no ser capaz de dar. Daña la Psiquis del ser humano, daña todo el imperio, bloqueando cualquier tipo de acción, incluyendo el Sentimiento de AMAR… Además de la suya propia… (La reflexión e imaginar). El Bazo Páncreas es capaz de anular la alegría de vivir del Corazón,  exacerbando la euforia como sentimiento negativo del Corazón, y la crueldad.

Desatando una tristeza infinita en el corazón y un recuerdo negativo y de melancolía y añoranza en el Pulmón, así como el sentimiento de derrota de no ser capaz de volver a empezar, produciendo con ello depresión endógena acompañada de mucha carga generacional, es así como el Pulmón es vencido y no es capaz de sostener la existencia para mantenerse erguido ante la vida y darle el valor a la misma, casi siempre produciendo el suicidio, o la necesidad de morirse, ya que este perdió la capacidad de ponerle el pecho a la vida.

De la misma manera el Bazo Páncreas puede producir un miedo sin consistencia y aterrador en el Riñón, poniendo obsesiva la responsabilidad de cumplir ante su conciencia y finalmente es capaz de controlar la decisión de la Vesícula Biliar. Aún sabiendo que hay que hacer algo,  pero su egoísmo y su control, no le permite, ser  capaz de ceder ante lo que hay que hacer.

Cuando el emperador ha perdido la fuerza, la sabiduría del cielo y la cordura para guiar a su imperio; de vivir todos los días con amargura, ir a un trabajo, día a día donde la mayoría de los días te encuentras con la amargura, o te encuentras viviendo en una relación de amargura y dolor, la tristeza y la frustración; la injusticia y la falta de benevolencia y dulzura emocional; este, un día puede caer en la locura, perder el control y empezar los trastornos, síndromes o enfermedades mentales, como la manía, la bipolaridad, trastorno de ansiedad, trastorno de pánico, trastorno obsesivo compulsivo, esquizofrenia, depresión, entre otros.

Desde allí se empieza a vivir sin ilusión, con ganas de morir, de abandonar este mundo enfermo y confundió, entre los designios del espíritu y la moral social, sin ser, está la solución.

Se inician los estados primarios de depresión, la mayoría de las veces sin reconocerlos y sin buscar ayuda creyendo que todo está bien. Cuando el imperio ya se encuentra en este estado, casi siempre la tiroides ya fallo.

Ante esto;  solo queda rescatar el sentimiento de amor, la alegría de vivir, subir la dopamina y la serotonina, hormonas del placer y la felicidad, entrenar al Corazón y ayudarle al mismo a través de la terapéutica para que este recuerde, que en el habita la grandeza del espíritu, que él, es el emperador y fue enviado a este plano de la forma a guiar el proyecto del espíritu, de la felicidad, de la alegría de vivir y del amor.

En el Corazón viven los designios de la divina providencia; es allí en el Corazón, donde reside el amor de Dios, es la casa de la divina providencia dentro de nosotros, eso significa que las ocho leyes del cielo, las cuales rigen el proyecto del espíritu en este plano, están dentro de él… Las más importantes para este rescate son la ley de las ocho virtudes, y la ley de las ocho etapas del amor, las cuales le dan la inteligencia espiritual a cada órgano y entraña desde lo celeste, para que cumpla con su función en este plano de la forma.

Se requiere de la determinación del Búfalo, la sabiduría de un Dragón y la humildad de un Perro, para escarbar en lo más profundo del corazón todos aquellos sentimientos de dolor, tristeza y amargura, que vida tras vida hemos acumulado.

Dentro de las estrellas de la medicina China, más importantes a trabajar en la terapéutica son:

  1. Jue Yin Shu: Transportar para ofrecer al Maestro del Corazón: 14 de Vejiga
  2. Xin Shu: Transportar para ofrecer al Corazón: 15 de Vejiga
  3. Ji Quan: Fuente suprema o fuente del más alto grado: 1 de Corazón
  4. Qu Je: Alegría de vivir: 3 de Corazón
  5. Ling Dao: Ruta del espíritu: 4 de Corazón
  6. Tong Li: Comunicar la Talla de jade: 5 de Corazón
  7. Shen Men: Puerta del espíritu: 7 de Corazón
  8. Dui Chong: Alegría en conformidad con el cielo y en concordancia con los hombres de una manera dulce y juiciosa: 8 de Corazón.

Continuara…

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